En el barrio Chilavert, varios vehículos fueron destruidos por ataques incendiarios. Los residentes aseguran que la inseguridad empeoró durante los últimos dos años y que evitan circular de noche. Uno de los damnificados advirtió que antes podían vivir tranquilos y ahora temen salir a la calle.
Los vecinos de Villa Ballester, en el partido bonaerense de San Martín, denuncian una creciente ola de inseguridad marcada por ataques de quemacoches, robos y asaltos. En el barrio Chilavert, varios vehículos terminaron destruidos por el fuego y los residentes aseguran que cada vez tienen más miedo de salir de sus casas durante la noche.
Uno de los episodios más recientes ocurrió durante la madrugada del martes 20 de octubre, en la esquina de Falucho e Independencia, cerca de la estación ferroviaria de la línea Mitre. Allí, dos autos estacionados fueron alcanzados por un incendio que provocó importantes daños.
Adelino García, de 78 años, relató que descubrió el ataque gracias a las cámaras de seguridad de su vivienda. Su hijo le había dejado un Renault Clio para que pudiera utilizarlo, pero el vehículo terminó completamente incendiado. “Vimos la explosión. Cuando se empezó a prender fuego, salimos con mi esposa, pero el auto ya estaba incendiado”, contó.
La situación tuvo consecuencias para su familia. Según explicó García, su esposa sufrió fuertes dolores en el pecho después del episodio y debió ser internada. Durante la atención médica le colocaron un stent y posteriormente recibió el alta.
El fuego también alcanzó el Citroën C3 de Irene, otra vecina que utilizaba su vehículo para trabajar. La mujer contó que se despertó alrededor de las 3.30 por una alarma vecinal y que, cuando salió para intentar salvar el auto, las llamas ya habían afectado la parte trasera.
Las cámaras de seguridad registraron el momento del ataque. Según el testimonio de Irene, una persona caminó por la cuadra con una mochila y una bolsa, dejó un paquete debajo de uno de los vehículos y provocó el incendio. Poco después se produjo una explosión.
No se trata del único episodio. Sobre la calle San Lorenzo, otro vehículo, un Peugeot 206, permanece completamente carbonizado desde hace aproximadamente un mes. Los vecinos temen que los ataques continúen y reclaman medidas para recuperar la tranquilidad.
La preocupación también alcanza a los robos y asaltos que, según los residentes, se repiten en el barrio. “Cuando cae la noche, no queda un alma en la calle”, señalaron César Tufaro y Omar Pellegrini, quienes trabajan en un comercio de repuestos de autos de la zona.
Ambos explicaron que cierran el negocio a las 18 horas por precaución. También mencionaron robos de celulares, hurtos y asaltos que, según sus testimonios, se volvieron frecuentes.
García, que vive en Villa Ballester desde hace 55 años, aseguró que el deterioro de la seguridad comenzó a hacerse evidente hace aproximadamente un año y medio o dos. “La situación es malísima. Acá nunca había habido problemas antes”, expresó.
Entre los vecinos circula la versión de que un sospechoso de uno de los incendios fue detenido y luego recuperó la libertad por cuestiones vinculadas con su salud mental. Sin embargo, esa información no cuenta con confirmación judicial en los datos difundidos.
Mientras los autos quemados permanecen en las calles, los habitantes del barrio aseguran que cambiaron sus rutinas por miedo a nuevos ataques. La preocupación ya no se limita a los vehículos incendiados, sino también a la inseguridad que denuncian al caminar, trabajar o regresar a sus casas.





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