La Justicia investiga si la familia Kirchner utilizó sus hoteles y propiedades para recibir dinero de empresarios beneficiados con contratos del Estado. Según la acusación, el patrimonio de su empresa Los Sauces creció más de un 12.000%, mientras se investigan movimientos de fondos y retiros de dinero realizados por Cristina y Máximo Kirchner.

Este viernes 23 de octubre comenzó el juicio oral contra Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo Kirchner por las causas Hotesur y Los Sauces. Ambos están acusados de participar en presuntas maniobras de lavado de dinero y asociación ilícita mediante empresas hoteleras e inmobiliarias de la familia.

El proceso se desarrolla en los tribunales federales de Comodoro Py y está a cargo del Tribunal Oral Federal N.º 5. La Justicia busca determinar si los Kirchner utilizaron sus sociedades para recibir fondos de empresarios beneficiados con contratos y negocios del Estado durante sus gobiernos.

Uno de los datos más relevantes de la acusación es el crecimiento superior al 12.000% del patrimonio neto de Los Sauces. Según el requerimiento judicial, la empresa familiar pasó de tener un patrimonio de $100.000 a más de $12 millones durante el período investigado.

Además, el 88% de la facturación de Los Sauces habría provenido de empresas vinculadas a Lázaro Báez y al Grupo Indalo, relacionado con los empresarios Cristóbal López y Carlos De Sousa. La acusación sostiene que los contratos de alquiler de propiedades y hoteles habrían servido para dar apariencia legal a fondos de origen ilícito.

La investigación también apunta a retiros de dinero realizados por integrantes de la familia Kirchner. Según los documentos leídos durante la audiencia, Cristina habría retirado más de $2 millones de la sociedad, mientras que Máximo habría recibido cerca de $2,5 millones mediante retiros, gastos personales y honorarios. Se trata de montos históricos correspondientes a las operaciones investigadas.

Otro de los movimientos cuestionados es la compra de un hotel en El Chaltén por $200.000, cuando, según la acusación, su valor real era de aproximadamente $2,89 millones. Los investigadores también señalaron presuntas irregularidades en la adquisición de terrenos y otras propiedades vinculadas con la familia.

En cuanto a las responsabilidades individuales, Cristina Kirchner está acusada de haber dirigido la presunta asociación ilícita, mientras que a Máximo se le atribuye un papel en la organización y administración de las operaciones comerciales. Estas imputaciones deberán ser examinadas durante el juicio.

La primera audiencia comenzó a las 10 de la mañana y estuvo dedicada a la lectura de las acusaciones. Cristina y Máximo participaron de manera virtual y no prestaron declaración. El tribunal prevé continuar con la lectura de los requerimientos antes de avanzar hacia las indagatorias.

El juicio reúne las investigaciones de Hotesur y Los Sauces, que analizan operaciones realizadas a través de hoteles, alquileres y propiedades de la familia. Será el tribunal el que determine si existieron maniobras de lavado de dinero y qué responsabilidad penal corresponde a cada acusado.

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