El puerto de Bahía Blanca enfrenta una parálisis operativa que afecta a 400 camiones, según denuncia la Cámara de Puertos Privados Comerciales. El problema radica en el incumplimiento de una conciliación obligatoria dictada hace siete días, que los recibidores de granos no estarían respetando.
La medida de conciliación fue establecida como mecanismo legal para intentar desactivar el conflicto que enfrenta al sector. Con una vigencia de 15 días, constituye una oportunidad para que ambas partes negocien y lleguen a acuerdos que permitan normalizar las operaciones.
Sin embargo, la falta de acatamiento reportada por la CPPC evidencia que uno de los sectores involucrados mantiene su postura intransigente, perpetuando la situación de bloqueo. Los 400 camiones paralizados representan un daño económico considerable, especialmente para los transportistas que no pueden realizar sus actividades.
El conflicto impacta en toda la cadena de comercialización agrícola. Productores, acopiadores y exportadores dependen de que estos vehículos cumplan sus funciones para mantener la fluidez de operaciones. La acumulación de carga sin poder moverse genera cuellos de botella que pueden derivar en pérdidas significativas.
Bahía Blanca es uno de los puertos más importantes del país para la exportación de granos. Los conflictos que allí se registran tienen repercusiones en la economía nacional, dado el volumen de cereales que se mueven a través de estas instalaciones.
La denuncia de la CPPC busca presionar para que se cumpla lo ordenado en la conciliación obligatoria. Quedan aún varios días dentro del plazo establecido para que las partes modifiquen sus posiciones y permitan que las operaciones vuelvan a la normalidad.
Imagen: Wolfgang Weiser / Pexels – Con informacion de Clarín Rural






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