Una jornada técnica llevada a cabo en Santa Fe sobre buenas prácticas agrícolas reveló conclusiones que van contra algunas de las ideas más consolidadas en el sector respecto a cómo aplicar agroquímicos de manera óptima.
Los responsables del evento expresaron haber «confirmado tres conceptos que desafían algunos de los paradigmas más instalados en las aplicaciones agrícolas» tras una serie de demostraciones realizadas con tecnología de punta.
Entre los equipos utilizados en las pruebas figuraron aviones especializados, drones de aplicación y máquinas terrestres, cada uno de los cuales fue evaluado bajo diferentes condiciones operativas. El objetivo central era comparar cómo cada sistema distribuye los productos y cuál es la relación entre cantidad aplicada y resultados obtenidos.
El hallazgo más significativo refiere a que las máximas calidades de aplicación se lograron empleando volúmenes inferiores a los comúnmente utilizados. Esto significa que menos cantidad de agroquímico, si se aplica correctamente, puede producir resultados iguales o superiores a mayores cantidades distribuidas sin precisión.
Este concepto invierte la lógica tradicional que asocia mayor cantidad de producto con mejor cobertura y efectividad. Según lo verificado en las demostraciones, la técnica de aplicación prevalece sobre el volumen total empleado.
Para los productores agropecuarios, estas conclusiones abren un espacio para reconsiderar sus estrategias operativas. Adoptar métodos de aplicación más precisos puede significar ahorros económicos considerables sin afectar el desempeño esperado en los tratamientos.
El evento de transferencia tecnológica cumple el rol de difundir entre los actores del campo información basada en comprobaciones experimentales, permitiendo que los agricultores accedan a conocimiento que puede mejorar sustancialmente sus resultados y rentabilidad.
Imagen: James Baltz / Unsplash – Con informacion de Bichos del Campo






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