La muerte de un pasajero del crucero Hondius por hantavirus encendió las alertas en torno a un relleno sanitario de la región. Si bien aún no se ha determinado fehacientemente dónde contrajo el virus, los epidemiólogos consideran que el basural es un sitio de riesgo que requiere investigación urgente.

El turista recorrió varios lugares durante su permanencia en territorio argentino, lo que dificulta el mapeo preciso del foco de infección. No obstante, el relleno sanitario representa una zona de interés prioritario dada su conocida capacidad de albergar poblaciones de roedores potencialmente infectados.

El lugar es frecuentado habitualmente por observadores de aves procedentes de distintos ámbitos. Tanto ornitólogos de formación académica como aficionados se acercan regularmente para documentar y estudiar las especies que habitan el área. Esta dinámica de circulación permanente genera preocupación entre las autoridades.

El hantavirus se transmite principalmente cuando una persona entra en contacto con roedores infectados o con sus desechos. Los basurales reúnen las condiciones ideales para la proliferación de estos animales, elevando exponencialmente el riesgo de exposición. Los investigadores evalúan si este escenario aplica al caso bajo análisis.

Desde el área de epidemiología del ministerio de salud señalaron que las investigaciones continuarán hasta esclarecer completamente las circunstancias del contagio. Se están efectuando rastreos de contactos estrechos y se revisa la cronología de desplazamientos del afectado.

Las recomendaciones para quienes visiten rellenos sanitarios incluyen el uso obligatorio de equipamiento de protección personal y medidas de higiene intensificadas. Se prevé que, en función de estos hallazgos, puedan implementarse políticas de acceso más restrictivas en el sitio, con el propósito de minimizar riesgos futuros.

Imagen: David Dibert / Pexels – Con informacion de La Nacion

Deja un comentario

Tendencias