La mujer admitió haber estado bajo los efectos de las drogas cuando su hijo murió ahogado en la bañera de un hotel de Louisville, el pasado 1° de enero. El trágico hecho ocurrió mientras ella dormía y dejó en shock a la comunidad local.

Una mujer identificada como Amber Winstead, de 36 años, se declaró culpable de homicidio por la muerte de su hijo de tres meses, quien se ahogó en la bañera de un hotel en Louisville, Kentucky. El hecho ocurrió el 1° de enero en un establecimiento ubicado sobre Airport Hotel Boulevard.

De acuerdo con la investigación, Winstead admitió haber consumido drogas antes de ingresar a la bañera junto a su bebé. En algún momento se quedó dormida y, al despertar varias horas después, encontró al niño sumergido y sin signos vitales.

La autopsia realizada por las autoridades confirmó que la causa de la muerte fue asfixia por inmersión. Tras aceptar su responsabilidad, la mujer enfrenta cargos por homicidio y podría recibir una condena significativa en las próximas semanas.

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