El paraje conocido como Nogalar de Los Toldos, ubicado en el noroeste de la provincia de Salta, emerge como uno de los rincones más recónditos y vírgenes de la Argentina. Esta reserva nacional de más de 3.000 hectáreas integra la ecorregión de las yungas y se caracteriza por bosques de nogales, ríos cristalinos, pozones naturales y una fauna autóctona donde se cuentan pumas, tapires y oso hormiguero chaqueño. 

Su ubicación y acceso poco convencionales la convierten en una experiencia turística de aventura. Para alcanzar el Nogalar de Los Toldos es necesario salir de Argentina, transitar por Bolivia y luego reingresar al país por un camino sinuoso que finaliza en el valle de Los Toldos. Esta circunstancia se debe a la topografía montañosa y a la carencia de rutas directas desde territorio argentino hasta el destino. 

El recorrido desde la capital salteña implica tomar la Ruta Nacional 9 hasta San Ramón de la Nueva Orán, continuar hacia la localidad de Los Toldos (departamento de Santa Victoria) y finalmente adentrarse en la reserva. El trayecto, aunque exigente, ofrece paisajes únicos y anticipa lo que el visitante encontrará: cerros que superan los 3.000 metros, bosques densos y silencio absoluto, interrumpido sólo por el caudal del río y el susurro de la selva. 

Más allá del desafío del acceso, el Nogalar de Los Toldos invita a quienes buscan desconexión real, contacto pleno con la naturaleza y huir del turismo masivo. Es ideal para caminatas entre árboles gigantes, chapuzones en aguas heladas y exploraciones de cuevas y aleros escondidos en plena selva. Su aislamiento lo convierte en una joya poco conocida, donde la paz y la inmensidad natural son los protagonistas. 

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